“El Chile-centrismo del país en lo referido al litio”



Columna de opinión: Dr. (c) Fernando Moreno Brieva

En el último mes se ha podido observar una muestra de nacionalismo desmedido para defender supuestamente los intereses de Chile en relación a la extracción y venta del litio al mundo, originado por la compra del 24% de SQM por parte de Tianqi (una empresa de origen chino, que controla más del 50% de la producción mundial de tal mineral). Existen frases de unos pocos políticos y periodistas que expresan que hemos regalado el litio a los chinos, pero ante tal afirmación el problema real que se le presenta a Chile va en otro sentido. Específicamente, en que el escenario más factible a corto y mediano plazo es que el precio del litio siga en aumento a nivel mundial, lo que originará que otros actores del resto de países del mundo se enfoquen en otros países para la explotación del mencionado mineral. Se debe recordar, que existen reservas alternativas, que perfectamente pueden tomar el liderazgo o contrarrestar la presencia de Tianqi, SQM y Albemarle, como por ejemplo en Bolivia, Argentina y República Democrática del Congo, lo que haría frenar la subida de precios del litio.

Con el recurso presentado por el controlador de SQM, el señor Ponce Lerou, ante el Tribunal Constitucional para objetar lo resuelto por el Tribunal de Libre Competencia (TDLC), se fortalece la postura histórica de SQM, que fue tender a eliminar la competencia internacional, en base a la venta de litio con precios, que pocos actores pudieron sostener y que finalmente llevó a que SQM fuera una de las empresas líderes en extracción de este metal. Por tal motivo, el fallo del TDLC permitirá fomentar un ambiente competitivo a nivel global, en torno al mercado del litio en su fase primaria.

De igual forma, no hay que desestimar que existen en el mundo investigaciones orientadas a crear baterías de flujo, en que no se necesita ni litio ni cobalto (elemento que va de la mano con el anterior y que se extrae casi exclusivamente desde la República Democrática del Congo). Un ejemplo de estas iniciativas es la llevada en la Universidad de Alicante por el científico español, Javier García Martínez, quien está investigando, gracias a la nanotecnología, la creación de baterías de alta duración con hierro, zinc e incluso oxígeno, que son elementos químicos muy abundantes en el mundo. Este es el verdadero peligro para Chile, en caso que el país siga sin asignar recursos de forma efectiva a la I+D relacionada con las baterías que poseen litio.

Se debe recordar, que en la historia de Chile ya han ocurrido tragedias económicas con las exportaciones mineras. Un claro ejemplo de esto fue lo que pasó con el salitre a principios del siglo XX, que gracias a una innovación de Alemania, se creó su versión sintética, que tuvo como consecuencia, que gran parte de la población que vivía de la extracción de tal mineral, se empobreciera y tuviera que desplazarse a otras regiones del país.

Por todo lo anterior, no se trata de decir que el litio se lo llevan los chinos o cualquier país del mundo, como es la postura “Chile-céntrica”, que poseen algunas personas públicas que inconscientemente tienen la minería en su ADN, sino que el país presente una alternativa real hacia la generación y desarrollo tecnológico en la senda del litio, aunque considerando que Chile se introduciría en un mercado mucho más competitivo, donde la excelencia es sustancial y los desafíos están marcados por la incertidumbre (que no es medible).

Ante todo lo expuesto, queda preguntarse si aún estamos a tiempo para aprovechar las oportunidades que nos ha dado el litio o una vez más, ya hemos perdido.