Investigadores calculan qué pasaría si Talca cambiara el 100 por ciento de sus estufas a leña



Los académicos se basaron en el actual plan de descontaminación atmosférica (PDA) de Talca y el efecto de un plan de recambio mucho más intenso, sustituyendo el 100% de las actuales estufas a leña, al año 2025, en lugar del 37% proyectado por el actual PDA.

“Generaría una reducción muy notoria en el total de la contaminación del aire, ayudando significativamente al problema de contaminación que vive la ciudad”, especificó Ricardo Baettig, investigador de la Universidad.

Calcular el efecto en la calidad del aire urbano y los beneficios sanitarios que tendría implementar en el mediano plazo una sustitución del 100% de los calefactores a leña de la ciudad de Talca por calefactores a pellets, fue la investigación realizada por investigadores del Centro Tecnológico del Álamo de la Universidad de Talca.
En este estudio, los resultados indican que se reduce a una séptima parte las emisiones domiciliarias de material particulado fino (PM2.5) y se logra una relación beneficio/costo entre 3 y 5.
Este análisis se elaboró integrando distintas secciones: se tomó como línea base el inventario de emisiones de material particulado para la ciudad de Talca, se generó una proyección de reducciones en la emisión de este material particulado como consecuencia de la sustitución tecnológica, se estimaron los costos de la eventual implementación de programa y se valorizaron los efectos sanitarios en la población de la ciudad de Talca.

El Plan de Descontaminación Atmosférico, PDA, actual de Talca considera entre otras medidas una sustitución tecnológica conocida como programa de recambio de calefactores. Este programa pretende sustituir al cabo de 10 años el 37 por ciento del parque de las 35 mil estufas a leñas aproximadamente, que existían en Talca al año 2015. Es decir, sustituir 13 mil estufas a leña por tecnologías con mucha menor tasa de emisión de material particulado fino.

La conclusión fue que de 697 toneladas de material particulado fino emitidas por año por la calefacción residencial, con la acción de sustitución tecnológica se llegaría a 113, lo que implicaría 7 veces menos emisión de contaminación domiciliaria. “Esto generaría una baja de 21 µg/m3 en el promedio anual de la concentración de material particulado fino (PM2.5), es decir, una reducción muy notoria en el total de la contaminación del aire, ayudando significativamente al problema de contaminación que vive la ciudad”, explicó el Dr. Ricardo Baettig, investigador principal de este estudio.

METODOLOGÍA

La metodología empleada en la elaboración de este informe es el análisis Costo-Beneficio, ampliamente utilizado y recomendado en la literatura para la evaluación de proyectos sociales.
Se elaboró utilizando una secuencia de modelos que permiten relacionar reducciones en las emisiones de línea base, provocados por el reemplazo tecnológico, como estufa a pellets, con los beneficios y costos involucrados.

El modelo integra distintas secciones: una línea base de emisiones o inventario de emisiones de material particulado, una estimación de las emisiones de la nueva tecnología, el cálculo de las reducciones proyectadas, un modelo Emisión-Concentración que vincula el nuevo nivel de emisiones de material particulado con la calidad del aire proyectado, un modelo de concentración-respuesta en los efectos sanitarios y un modelo de valorización económica de los beneficios. Paralelamente se integra la información de los costos de implementación del cambio tecnológico, de modo que estos costos se descuentan de beneficios para completar el análisis costo-beneficio.

BENEFICIO SANITARIO

Si bien esta reducción es importante, debe evaluar en base a la rentabilidad social y demostrar que el costo económico del subsidio es menor al beneficio social de las mejoras en las condiciones de salud y la reducción de la mortalidad prematura, provocadas por la mejora en la calidad del aire de la ciudad de Talca. Es por lo cual que se realizó el cruce de los costos de recambio de calefactores a leña versus la valorización de las muertes prematuras que serían evitadas.

Se supuso un costo de adquisición de los calefactores de 1.800US$ por artefacto con una sustitución total de 42.136 aparatos proyectando un aumento del parque actual de 35.114 calefactores en 20%. El costo total alcanzaría US$76 millones.

El beneficio social considera la mortalidad prematura evitada marginal, es decir, a partir de la intervención mediante la política pública. Desde el punto de vista social esta cifra representa un beneficio social marginal (BSM) por mortalidad prematura evitada, obtenida como el número de casos evitados por menor concentración esperada de la contaminación. Para calcular dicho BSM se consideró la Valoración Unitaria (VU). Dichos valores fluctúan entre US$ 398.333 y US$633.333. De acuerdo a esto, las estimaciones del BMS realizadas son de entre los 223 y 354 millones de dólares por concepto de mortalidad prematura evitada marginal.

Se concluye que para Talca los casos de muertes prematuras evitadas al año 2025 alcanzarían a 187 personas/año. Proyectando un recambio gradual de 20% del parque de estufas por año, en un lapso de 5 años (2021-2025) se alcanza una cifra total de muertes evitadas de 560 personas en el periodo. “Un recambio total de estufas en muy rentable comparado con el número de muertes prematuras, principalmente de adultos mayores, que podrían evitarse por la contaminación del aire urbano, pues se recupera entre 2,9 y 4,7 veces la inversión”, indicó el profesor Germán Lobos, co-autor del estudio.

Este estudio se enmarcó dentro de los estudios de factibilidad técnica-económica y rentabilidad social del proyecto FIC-R Maule “Innovación en biocombustibles sólidos densificados de origen agrícola para consumidores domiciliarios urbanos e industriales” financiado por el Gobierno Regional del Maule.