Programa A2C2 de la UTalca desarrolla método exprés para identificar plantas resistentes a sequía



La herramienta analizada se estableció como óptima para una rápida medición, permitiendo detectar en forma no destructiva plantas  fisiológicamente fuertes y resistentes en menos de un minuto. Con esta tecnología se podrán analizar cientos de cultivares para definir cuáles podrían formar parte de un mejoramiento genético para la obtención de nuevas variedades.

A través de la línea de investigación sobre Adaptación de los Cultivos del Programa de Adaptación al Cambio Climático en la Agricultura, A2C2,  se confirmó que la herramienta que detecta la fluorescencia de la clorofila, es factible de aplicar para identificar la condición fisiológica de plantas de cereales,  al igual que instrumentos que toman mas tiempo en las mediciones, como es el analizador de fotosíntesis en hojas.

El investigador del Centro de Fenómica Vegetal de la Universidad de Talca, Alejandro del Pozo y director de la línea de investigación, explicó que “hemos avanzados en mediciones de intercambio de gases que son factibles de realizar pero son lentas, siendo imposible evaluar a 300 genotipos. Por lo que buscamos si la fluorescencia de la clorofila, que es una medición más rápida, se relacionaba con el otro instrumento asociado al intercambio de gases”.

Actualmente se está trabajando  en mediciones remotas con la tecnología de Reflectancia Espectral, con un espectroradiómetro, el cual mide  la “firma espectral” de la planta en un rango entre 350 y  2500 nanómetros. Al relacionar la firma espectral con variables fisiológicas y agronómicas es posible utilizar esta tecnología para evaluar las características fenotípicas de cientos de variedades en pocas horas.

“Vinculamos  lo que miden los otros instrumentos con la reflectancia espectral. Si encontramos una asociación entre lo que miden los instrumentos y el intercambio de gases fluorescencia de la colorofila y rendimiento con la firma espectral concluimos que esta es confiable”.

Tradicionalmente estos programas han hecho selección de plantas sobre la base de observaciones visuales, arquitectura de planta y sobre mediciones cuantitativas de caracteres agronómicos. Además del rendimiento, en el caso de cereales, calidad de grano y resistencia a enfermedades, sin medir la resistencia al estrés hídrico.

“Ante  el desafío de poder seleccionar plantas para la tolerancia al estrés hídrico, es necesario evaluar otro tipo de caracteres para detectar el estado de estos ejemplares, por lo que estamos trabajando con caracteres fisiológicos, como el intercambio de gases y fotosíntesis representada en la fluorescencia de la clorofila. Trabajamos con dos instrumentos que miden gases y fluorescencia, viendo cuáles de estos parámetros se relacionan con el rendimiento o con caracteres agronómicos. Encontramos, a través de la medición de la clorofila, plantas que tuvieron mejor desempeño bajo condiciones de estrés hídrico en condiciones de campo”.

Una vez identificados los ejemplares de mayor resistencia,  serán consideradas como padres para un programa de mejoramiento genético de cruzamientos dirigidos de los cultivares aportando y mezclando lo mejor de cada uno.

Estos cruzamientos se realizarán durante el 2018, teniendo las caracterizaciones de los “padres” logrando una nueva generación para la obtención de una nueva variedad, no descartando que una planta que reúna condiciones óptimas pueda ser una nueva variedad en sí misma, entrando a un programa de multiplicación para nuevas semillas a partir de plantas madres.