Nuevas variedades de maqui abren opción para cultivo del fruto

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Ya están legalmente inscritos los clones desarrollados por nuestra Universidad que implican la posibilidad de una producción industrial del apetecido fruto
Nuestra Universidad, a través del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) publicó en el Diario Oficial las solicitudes de tres variedades vegetales de maqui para difundir la protección del desarrollo que generó un equipo multidisciplinario, liderado por la investigadora de la Facultad de Ciencias Agrarias, Hermine Vogel.

Durante ocho años este grupo trabajó en el proyecto que dio como resultado la selección de clones de maqui con características productivas e industriales superiores.

El método de obtención involucró un muestreo de frutos de nueve poblaciones naturales de maqui, entre las Regiones de O’Higgins y de Los Lagos, donde se identificaron diez plantas de cada población con mayores contenidos de antocianinas —compuestos fenólicos con acción antioxidante— en los frutos. Posteriormente se realizó un cultivo de 68 clones pre-seleccionados para generar un ensayo clonal en cinco localidades por tres años para identificar los clones con mejor producción frutal.

Beneficioso

“Estas tres variedades de maqui significarán un importante beneficio para la comunidad, ya que hemos trabajado en la domesticación de una planta silvestre, generando clones aptos para el cultivo sustentable. Esto disminuirá la depredación silvestre de estos frutos por la población, terminando con la sobreexplotación actual que daña la planta y que, a largo plazo, podría causar erosión genética”, explicó Hermine Vogel. Agregó que esta situación significaría perder frutos y no contar con materia prima para abastecer a las industrias.

También la directora de Transferencia Tecnológica de nuestra Casa de Estudios, Patricia Klein, se refirió a los beneficios que involucra la iniciativa: “La industria nacional contará con una producción controlada y permanente de un fruto que es altamente requerido por el comercio nacional e internacional. Chile dejará de vender solamente la cantidad de maqui que se recolecta, ya que contaremos con un tipo de producción diferenciada de maqui que nos permitirá generar un cultivo comercial”, comentó. En ese sentido precisó que el aporte de la Universidad de Talca es fundamental, “porque el establecer un sistema de cultivo de maqui, permitirá proveer a la agroindustria nacional e internacional para la elaboración de todos los productos que se están haciendo en base a maqui”.

Por su parte, el jefe de la División de Semillas del SAG, Guillermo Aparicio, aclaró los aspectos formales del proceso legal: “Al inscribir estas variedades en el registro de propiedad, la Universidad de Talca tiene el derecho exclusivo para producir y utilizar las selecciones de maqui. Por lo tanto, quien desee multiplicar cualquiera de estos tres clones, va a tener que pedir la autorización correspondiente a la Institución. El desarrollo de las variedades de esta especie es un gran aporte para el país, ya que a nivel mundial está en boga consumir productos ricos en antioxidantes”.

Exportación

Desde ese punto de vista, precisó que será beneficioso para la industria nacional incorporar nuevas variedades en el mercado, dado que tendrán mejor potencial de rendimiento y, eventualmente, podría abrir posibilidades de exportación hacia Estados Unidos o Europa, debido al interés que existe por frutos chilenos como arándano y maqui.

Al respecto, Hermine Vogel detalló que la domesticación de maqui a partir de las variedades desarrolladas, permite a la industria disponer de materia prima de calidad. “Mediante el cultivo podremos asegurar las toneladas de frutos que demandan las empresas lo que, a su vez, generará un importante cambio en la calidad del maqui, ya que con la recolección silvestre se cosechan frutos heterogéneos debido a la variabilidad del suelo y clima”.

Otra dimensión del proyecto es el aporte cultural, al que hizo referencia Rayén Carimán, miembro de la comunidad mapuche en la Región del Maule: “La Universidad de Talca ha sido muy respetuosa con el pueblo mapuche, especialmente la investigadora Hermine Vogel, ya que su trabajo se ha concentrado en cuidar y proteger un árbol sagrado para nosotros. En ese sentido, creo que se ha dado un buen uso a esta clonación, porque este cultivo permitirá levantar el patrimonio agrario de zonas rezagadas”.

Por otra parte, Rayén Carimán planteó la necesidad de atender al nuevo desafío de proteger la denominación de origen de este material genético.

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PRESENTACIÓN PROYECTO INES