Investigar la innovación: El Instituto de Innovación basada en Ciencia



La Universidad de Talca ha suscrito recientemente con el MINEDUC un Convenio de Desempeño en Apoyo a la Innovación en Educación Superior. A raíz de ello, quiero hacer algunas reflexiones acerca de la innovación, entendida esta en un sentido amplio que va desde la investigación científica básica y aplicada, la protección y transferencia de sus resultados y la implementación de estos en ambientes productivos concretos.

Hoy todos hablamos de innovación, habiendo llegado a una cierta banalización del concepto. No obstante, la innovación es un fenómeno social complejo, que requiere ser comprendido en toda su amplitud. La comprensión  de este fenómeno es específica a las economías, a los sectores, a las regiones y a los mercados en los que esta se despliega.

Es el estudio de los procesos de innovación en determinados ámbitos (políticos, territoriales, históricos) lo que permitirá a los sectores productivos involucrados un adecuado diseño de estrategias y a los respectivos gobiernos el diseño y puesta en marcha de políticas públicas que fomenten y apoyen los procesos productivos.

¿Cuál es la calidad y la intensidad de la ciencia que realiza nuestro país?

¿Dónde está y con qué criterios buscamos un punto de equilibrio entre ciencia orientada por la curiosidad (básica) y ciencia orientada por grandes prioridades nacionales (o regionales)?

¿Cómo estimamos el volumen y la cantidad de investigadores que necesita nuestro país para sacar adelante sus desafíos en esta área? ¿Cuáles son las áreas de formación que deben ser fortalecidas dada la estructura productiva de nuestra economía?

¿Está asegurada la secuencia virtuosa que vincula la I+D con la innovación, y esta con los aumentos de productividad?

Estas son algunas de las interrogantes que tuvimos en mente cuando formulamos este Programa de Innovación y lo presentamos al MINEDUC. Dado que en la Universidad de Talca nos habíamos tomado en serio el desafío que nos imponía la innovación, constituyéndonos en la primera Universidad del país con una vicerrectoría sobre el tema, ¿por qué no llevar más adelante este impulso, creando un Instituto de Innovación?

Pero no estábamos pensando en cualquier innovación, sino prioritariamente en aquélla basada en los resultados de la investigación científica, porque queríamos ligar la construcción de este espacio de reflexión y análisis sobre la innovación con el apoyo concreto y, ojalá, eficaz a procesos de transferencia e innovación a partir de los resultados de la investigación que estaba teniendo lugar en la UTalca.

Es por ello que la instalación y puesta en marcha del Instituto de Innovación basada en Ciencia es el desafío y el propósito central de este Convenio de Desempeño. Y el desafío es doblemente exigente, porque no solo aspiramos a establecer un espacio de referencia en lo académico acerca de la innovación, con investigación y docencia de excelencia, sino que, al mismo tiempo, queremos fortalecer nuestras capacidades para apoyar los procesos de innovación tecnológica a partir de la investigación universitaria, en estrecho vínculo con los sectores empresarial y social.

Pero, como somos realistas y sabemos que no podemos hacerlo todo a la vez, decidimos comenzar nuestra labor priorizando un área durante los primeros años. Y el área escogida no es una sorpresa, sino que se empalma con una ya larga tradición de la Universidad de Talca. Hemos optado por priorizar inicialmente el cluster de los alimentos saludables. En este sector convergen sinérgicamente varios elementos: en primer lugar, allí reside parte importante del tejido empresarial de la región en todos sus niveles; por otra parte, allí se encuentran importantes capacidades científico-tecnológicas desarrolladas por nuestra Universidad en sus diversas unidades académicas y centros tecnológicos; y, finalmente, la industria agroalimentaria, la producción de fruta fresca y la vitivinicultura son los sectores que la Región del Maule ha priorizado dentro de sus programas estratégicos de desarrollo para los próximos años.

Gonzalo Herrera Jiménez, Vicerrector de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Universidad de Talca.